Laboratorio FIV propio
Los embriólogos trabajan en la clínica, no en un centro remoto. Hablamos del cultivo embrionario con la pareja al momento, sin prisas ni generalidades.
Varsovia · Clínica de fertilidad
En Clínica Solanka unimos la medicina reproductiva con un cuidado que no acelera vuestras decisiones. Fecundación in vitro, ICSI, inseminación y diagnóstico: en un mismo lugar, con laboratorio propio.
«No prometemos un resultado. Prometemos claridad, presencia y un laboratorio que no está al otro lado de la ciudad.»
Dra. Anna Wróblewska · directora de la clínica
12 años
de equipo en medicina reproductiva
4 800+
ciclos de FIV e ICSI en el centro asociado
1:1
acompañante de la pareja durante todo el programa
45 min
para la primera consulta médica
Tratamientos
No empezamos por el procedimiento. Empezamos por lo que realmente necesitáis: a veces es una prueba, a veces una inseminación, a veces la fecundación in vitro.
01
Un plan de pruebas ordenado y sereno, antes de decidir el tratamiento.
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02
Un método más suave cuando las indicaciones médicas lo permiten.
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03
Programa completo de FIV con laboratorio de embriología propio.
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04
Micromanipulación cuando el semen necesita un apoyo preciso.
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Por qué Solanka
El nombre viene de la salmuera: el agua que en los balnearios polacos, desde hace generaciones, evoca descanso y regeneración. Aquí ese ritmo se encuentra con la embriología.
Los embriólogos trabajan en la clínica, no en un centro remoto. Hablamos del cultivo embrionario con la pareja al momento, sin prisas ni generalidades.
Cada pareja tiene una persona de contacto fija: citas, recetas, resultados y dudas entre visitas no se pierden en una centralita.
La primera consulta dura hasta 45 minutos. Explicamos indicaciones, riesgos y alternativas en un lenguaje claro, antes de firmar el consentimiento.
La sesión con la psicóloga clínica forma parte del itinerario FIV. La infertilidad carga la relación; no lo dejamos fuera de la consulta.
Voces de parejas
Los testimonios están anonimizados y preparados para este sitio de demostración. Recogen, aun así, el tono de las conversaciones que oímos en consulta.
Tras dos años de ir de consulta en consulta, en Solanka por fin oímos un plan, no otra derivación. Nadie prometió un milagro. Nos prometieron claridad, y la cumplieron.
Lo que más me tranquilizó fue el laboratorio en el mismo edificio. Cada día recibíamos una nota breve sobre los embriones. Un detalle que, en este proceso, significa muchísimo.
La inseminación no fue la solución definitiva, pero la forma en que nos explicaron cuándo merece la pena intentarlo y cuándo no alargar el camino nos devolvió la sensación de agencia.
Admisión atiende el teléfono de lunes a viernes. También podéis dejar una solicitud: os llamamos para concertar un hueco sereno, no «el primer hueco libre».